miércoles, 19 de diciembre de 2012

Iberdrola cierra la planta de biomasa en Corduente

Toda la plantilla ha recibido la comunicación de extinción de sus contratos el 31 de diciembre
La planta empezó hace un par de meses su pruebas de producción
La empresa Tamoin Power Services, filial de Iberdrola y responsable del funcionamiento de la planta de biomasa de Corduente ha comunicado a los 13 trabajadores directos de esta planta el cierre definitivo de la misma el próximo 31 de diciembre, así como la extinción de los contratos de toda la plantilla, salvo tres guardas de seguridad.
Iberdrola que es la propietaria de la planta alega pérdidas económicas constantes y continuadas,
según explica el delegado sindical de la planta Carlos Conde, y ha resuelto su contrato con esta filial, que fue la encargada de su puesta en funcionamiento en julio de 2009 y del mantenimiento de la misma hasta ahora, con una plantilla de casi 20 trabajadores en principio que se ha ido reduciendo paulatinamente, hasta 13. "No nos habían advertido de nada y tan solo tenemos la comunicación por carta", explica el delegado sindical, totalmente sorprendido.
La noticia ha caído como un mazazo en la comarca de Molina de Aragón donde 13 puestos de trabajo son muchos. "Estamos más que cabreados", señala la alcaldes de Corduente, Isabel Fernández Gaitán, que recuerda que esta planta se costruyó como una compensación por el incendio de los Pinares del Ducado de 2005, "y suponía una oportunidad de empleo única para habitantes de la zona, porque además de los empleos directos, generaba otros muchos indirectos en la regogida del residuo forestal en los montes".
De hecho, tal y como cuenta la alcaldesa de la zona, varios madederos de la comarca se habían quedado recientemente en subasta con la saca de la madera del incendio de Checa, con el compromiso de llevar el residuo forestal a la biomasa, "y ahora su futuro también está en el aire".
"Nos vemos con el gorrino y el huerto, o comiéndonos a nuestros hijos", manifiesta la alcaldesa de Corduente, totalmente indignada, con  este asunto, "que se suma a los recortes que ya venimos padeciendo en toda la comarca de Molina con los despidos de los agentes medioambientales, con las ambulancias, las escuelas y todo".
"Ahora nos quedamos con esta planta horrible a la entrada del Alto Tajo y sin saber qué hacer", señala la alcaldesa de Corduente, al tiempo que cuenta que las únicas explicaciones que ha recibido de los responsables de Iberdrola es que el cierre, puede no ser definitivo, y que van a tratar de vender la planta, "pero no se sabe si para ponerla en marcha en tres meses o tres años  nunca".
La alcaldesa señala que los responsables de Iberdrola también le han argumentado la falta de rentabilidad económica de la planta, agravada por la finalización del convenio con GEACAM, para el desbroce de montes en el aporte de combustible y por el nuevo impuesto de las eléctricas.
Tres años y medio en marcha
Fue en julio de 2009 cuando el presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, junto al presidente entonces de Castilla-La Mancha, José María Barreda, inauguraban esta planta, que además era la primera Biomasa de Iberdrola, como un compromiso de compensación por el incendio de los Pinares del Ducado de 2005, que arrasó 13.000 hectáreas forestales. Se hizo con una inversión cercana a los ocho millones de euros.
Entonces aseguraban que la limpieza de los montesgeneraría 250 puestos de trabajo y que supondría una garantía en la prevención de incendios.
Esta biomasa tiene una potencia de 2 megavatios, que supone generar la electricidad suficiente para abastecer a 14.000 habitantes, que equivale a toda la población de la comarca de Molina y se abastecía con unas 20.000 toneladas de residuo forestal al año.