miércoles, 19 de enero de 2011

Iberdrola continúa expansión latinoamericana

Iberdrola está cerrando un acuerdo para hacerse con parte de los activos en Latinoamérica de la antigua eléctrica estadounidense Enron, quebrada en 2002.

Por otra parte Iberdrola se adjudicó el 14/1/2011 un contrato de 30 millones de euros en Venezuela para construir tres subestaciones eléctricas.


Iberdrola está cerrando un acuerdo para hacerse con parte de los activos en Latinoamérica de la antigua eléctrica estadounidense Enron, quebrada en 2002. Según fuentes cercanas a la negociación, la operación supondría una inversión de 2.400 millones de dólares (1.780 millones de euros) en efectivo por parte de la compañía española.
Dentro de la compra se incluiría la compañía de distribución de energía brasileña Elektro Electricidade e Serviçios. Brasil es uno de los mercados emergentes más deseados desde Europa donde el negocio no está tan boyante.

Los activos de la antigua Enron pasaron a Ashmore Energy International, un fondo de inversión radicado en Londres y cuenta con plantas generadoras y empresas distribuidoras de electricidad en Argentina, Brasil, Chile, Colombia y Perú, además del así como Europa del Este. Sería una de las operaciones potentes de la compañía tras la adquisición de la estadounidense Energy East por 6.400 millones (2008) y la escocesa Scottish Power por valor de 17.100 millones (2007).

Iberdrola Ingeniería se adjudicó el 14 de enero un contrato de 30 millones de euros en Venezuela para construir, por encargo de la empresa Enelven y financiado por la Corporación Andina de Fomento (CAF) , tres subestaciones eléctricas de última generación en la ciudad de Maracaibo, en el Estado de Zulia.

   Iberdrola competía en el concurso con la filial del grupo ACS Semi, así como con otras compañías especializadas en energía, entre ellas Siemens y ATN Industries. La noticia de la adjudicación se conoce el mismo día en que ACS e Iberdrola se enfrentan en Bilbao en un juicio en el que la primera impugna la junta de la eléctrica en la que se impidió la entrada en el consejo de administración de uno de sus representantes.