lunes, 22 de julio de 2013

Despedidade Garoña

Medio millar de antinucleares cierran la central nuclear de Santa María de Garoña, en Burgos. La última marcha contra Garoña transcurrió en ambiente festivo. Garoña está oficialmente cerrada, y ahora queda cerrar las otras 7 nucleares que prosiguen funcionando, así como tratar de impedir la construcción del cementerio nuclear en Villar de Cañas-Cuenca.
Ultima marcha contra Garoña

En la mañana soleada del domingo 7 de julio, se ha celebrado la Última marcha contra Garoña, organizada por la Coordinadora contra Garoña y la CEAN. La movilización ha partido a las 12:25 horas desde la localidad de Barcina del Barco, ubicada en el burgalés Valle de Tobalina, tras la pancarta de GAROÑA NUNCA MÁS, CERREMOS LAS DEMÁS. Como los últimos años de esta marcha, ha recorrido las calles de Barcina, para volver a salir a la carretera BU-530 (Trespaderne-Sobrón) y dirigirse atravesando de nuevo el punto de partida hasta la central nuclear. Tras unas negociaciones con la Guardia Civil, se ha conseguido que se pudiera ocupar los dos carriles, ya que la benemérita insistía en que tan solo teníamos permiso para ocupar un carril de la carretera.
Una vez en el acceso a la central nuclear de Garoña, la manifestación se ha detenido en la sombra 15 minutos a esperar al autobús proveniente de Madrid, que ha llegado con retraso. Una vez incorporados los madrileños y extremeños a la movilización, se ha proseguido hasta la central nuclear. La marcha ha sido amenizada por la incombustible Orkresta Nacional (antes Electrotuna) y por un grupo de batukada que venía en el autobús madrileño. Durante todo el recorrido se han lanzado consignas contra la energía nuclear, mientras el habitual helicóptero de la Guardia Civil sobrevolaba la zona.
En las puertas de la central nuclear, se ha leído un manifiesto (ver abajo), y un niño ha procedido a tachar la central de santa María de Garoña de un mapa con las nucleares de la península. Ese mapa se ha enrollado y entregado a modo de testigo a dos representantes de la Plataforma Antinuclear Cerrar Almaraz (PACA), y otro representante de la Plataforma contra el cementerio nuclear en Cuenca, a modo de continuar la lucha antinuclear una vez cerrada Garoña. Los representantes antinucleares extremeños han animado a acudir a la próxima manifestación contra Almaraz el domingo 8 de septiembre (coincidiendo con el día de Extremadura). Recordamos que Almaraz 1 se convierte con el cierre de Garoña en la central nuclear más vieja en funcionamiento, ya que fue conectada a la red el 1 de mayo de 1.981.
Una vez finalizada la movilización, la Orkresta Nacional ha continuado amenizando el regreso a Barcina a las antinucleares, y después de un breve descanso en Barcina del Barco, la mayoría se han desplazado a la habitual comida popular y campestre en Frías.
Subrayar que ante las recientes declaraciones del ministro de Industria y la portavoz del Gobierno sobre la posibilidad de modificar el marco legal de clausura de una central nuclear para dar un plazo de 1 año hasta que el cierre sea definitivo, y los rumores de reducir las tasas que debe pagar Garoña para facilitar su continuidad, lo único real hasta ahora es que GAROÑA ESTÁ A DIA DE HOY OFICIALMENTE CERRADA, y cualquier pretensión de alterar las leyes de seguridad o fiscalidad nuclear serán recurridas al tratarse de prevaricación.
Video del final
Convocatoria en Kaos – Convocatoria en CEAN
ÚLTIMA MARCHA CONTRA GAROÑA
Por fin. Después de años exigiendo el cierre de Garoña, esta peligrosa central nuclear está definitivamente cerrada.
El cierre de Garoña abre una nueva etapa, y aunque ahora la vida en la zona es más segura sin la amenaza nuclear, continuaremos alerta en el proceso de desmantelamiento al no estar exento de riesgo. Exigimos que Nuclenor asuma los gastos del desmantelamiento de Garoña y la gestión de sus residuos nucleares, al ser su propietaria y haberse lucrado con su funcionamiento. Reclamamos también un plan de revitalización de la zona que propicie una calidad de vida respetuosa con los valores ambientales de la comarca, rechazando cualquier otro proyecto industrial que suponga una actividad sucia y contaminante. Recordamos que la errónea apuesta nuclear es pan para hoy y hambre para mañana, al ser una tecnología peligrosa y caduca, y dejar una herencia de veneno radiactivo para futuras generaciones.
A pesar de las declaraciones del Gobierno y Nuclenor defendiendo que el cierre de Garoña es debido a razones económicas, queremos recalcar que Garoña se cierra debido su lamentable estado de deterioro, motivos que llevábamos denunciando desde hace años. Las millonarias inversiones que Nuclenor debe hacer en seguridad confirman que a día de hoy Garoña no es segura, siendo lo más razonable su cierre inmediato. El desconcierto de los últimos meses sobre su cierre, con declaraciones confusas por parte de Nuclenor y el Ministerio de Industria, confirma la falta de transparencia y democracia que rodea a la energía nuclear.
Desde la primera movilización antinuclear frente a Garoña en el verano de 1979 hasta hoy, miles de antinucleares nos hemos manifestado aquí, en Burgos, en Gasteiz, en Logroño, en Bilbao y en Miranda de Ebro para exigir su cierre. Durante estos años Nuclenor ha intentado comprar a muchos vecinos y ayuntamientos, y aunque muchos alcaldes y concejales son empleados atómicos, todos no hemos cerrado los ojos al riesgo nuclear. La lucha contra Garoña ha sido una carrera de fondo que ha supuesto mucho esfuerzo y en la que han participado muchas personas. En recuerdo a todos y todas las antinucleares que hemos participado en mayor o menor medida, y como pequeño homenaje a nuestra aportación en defensa de un futuro sin la amenaza atómica, vamos a dar un fuerte aplauso.
Abogamos por un nuevo modelo energético basado en el ahorro y las energías renovables. Un sistema energético sostenible no puede incluir a la energía nuclear, al ser una energía sucia y peligrosa. Con la excusa del déficit de tarifa, un timo de las grandes eléctricas agrupadas en UNESA con la complicidad del Gobierno, se ha paralizado el desarrollo de las energías renovables para dar más continuidad a las nucleares y los combustibles fósiles. El Gobierno del Partido Popular lidera una involución energética al detener la necesaria transición de energías sucias a energías limpias, cuando esa deuda eléctrica se podría eliminar recortando los beneficios caídos del cielo de las centrales nucleares y la gran hidráulica. Por todo ello, animamos al resto de antinucleares a dejar de ser clientes de las grandes eléctricas y contratar una comercializadora que ofrezca la electricidad producida solo con energías renovables.
Con el cierre de Garoña quedan otras 7 centrales nucleares en operación: Almaraz 1 y 2 en Cáceres, Cofrentes en Valencia, Ascó 1 y 2 y Vandellós 2 en Tarragona, y Trillo en Guadalajara continúan activas siendo una peligrosa amenaza nuclear. El exceso de potencia instalada del sistema eléctrico permite perfectamente continuar con el cierre progresivo de las nucleares. El cierre de las nucleares también conllevaría dejar de producir residuos atómicos y la pretensión del Gobierno de construir un cementerio nuclear en Villar de Cañas, al cual nos oponemos. Una vez cerrada Garoña, nuestros esfuerzos se concentran a través de la Coordinadora Estatal Anti Nuclear en la desnuclearización de nuestro sistema energético, por lo que seguiremos luchando activamente hasta el cierre de todas las centrales nucleares.
Porque vivir sin nucleares es posible y es deseable: GAROÑA NUNCA MÁS, CERREMOS LAS DEMÁS.
Coordinadora contra Garoña, en Santa María de Garoña, a 7 de julio de 2013