miércoles, 12 de junio de 2013

Garoña, cronología inacabada de un despropósito

El tiempo de descuento ha empezado para Garoña, pero su final continúa siendo incierto. Los últimos movimientos indican que la anticuada central nuclear burgalesa, con un reactor gemelo al de Fukushima, se desconectará definitivamente a partir del próximo 6 de julio, a pesar de los oscuros movimientos, los pulsos y las presiones de los últimos meses. Para exponer el despropósito, Ecologistas en Acción recorre la cronología inacabada de Garoña desde 2009 hasta hoy (6 junio 2013).


Junio de 2009: Ante el inminente fin de la licencia de explotación de Garoña, el Gobierno pide un informe al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). Este organismo resuelve que la central, que empezó a funcionar en 1971, podrá mantenerse en funcionamiento a condición de que se realicen inversiones para alcanzar requisitos de seguridad. El Gobierno decide conceder una prórroga de cuatro años, hasta julio de 2013, en vez de los diez que pretendían los responsables de la central.
Octubre-noviembre de 2011: Tras el accidente de Fukushima, se realizan nuevas pruebas de estrés. El CSN impone nuevas inversiones de seguridad a Garoña, cuyo cubo de cemento es idéntico al de la central nipona siniestrada.
Febrero de 2012: El ministro de Industria, José Manuel Soria, confirma la intención de ampliar el plazo de vida de Garoña, siguiendo la apuesta por la energía nuclear del Partido Popular. La prórroga se cristaliza en junio de ese año, con una orden ministerial que alarga el periodo de funcionamiento hasta 2019, siempre que la central realice los cambios exigidos por el CSN.
Primavera-verano de 2012: Se desarrollan los trámites de una nueva ley de medidas fiscales que gravarán el combustible gastado. Una medida que encarecerá cada kilovatio nuclear 1,6 céntimos a partir del 1 de enero de 2013. Ante un impuesto que perjudica a la industria nuclear, Nuclenor, titular de Garoña, advierte de que la central no será rentable si no se suavizan las condiciones fiscales.
Septiembre de 2012: A finales de ese mes vence el plazo para solicitar formalmente la prórroga autorizada por el Gobierno. Nuclenor, que es propiedad de Iberdrola y Endesa, no lo hace, por lo que Garoña camina hacia el cierre definitivo. El acto se interpreta como un acto de presión y desde el Ministerio de Industria se llega a hablar de “burdo chantaje”.
Diciembre de 2012: El día 28 de ese mes Garoña para, extrae el combustible gastado del núcleo y lo deposita en la piscina. La presión sobre el gobierno sube.
Enero de 2013: El CSN empieza los trámites para el cese de explotación.
Primavera de 2013: El gobierno anuncia una reforma del sector eléctrico.
Mayo de 2013: Nuclenor solicita al Ministerio de Industria una prórroga de un año más para continuar tal y como está en ese momento, en parada fría. Parece querer ganar tiempo hasta comprobar el efecto que finalmente tendrá la ley de medidas fiscales. La petición lleva a pensar que los responsables de la industria nuclear y el Ministerio mantienen negociaciones secretas.
Mayo de 2013: El mismo mes, el Ministerio remite la petición al CSN, que autoriza la prórroga el día 27, cediendo a las presiones y con gran daño para su independencia. En la resolución se advierte de que Garoña tendría que realizar todas las reparaciones exigidas si quiere reanudar la actividad.
Mayo-junio de 2013: Tras la petición de Nuclenor y el visto bueno del CSN, de pronto el Ministerio de Industria no hace nada. La titular de Garoña no puede tramitar la solicitud oficial de prórroga sin orden ministerial.
Junio de 2013:
  • El día 3, el CSN el pleno del CSN aprueba el expediente de cese de explotación, con lo que los trámites para el cierre de Garoña continúan.
  • El día 5 de junio, el Parlamento Vasco se pronuncia a favor del cierre de Garoña con los votos del PNV, PSE, EH y Bildu. UPyD y el PP votan en contra, con la excepción del alcalde de Vitoria, el popular Javier Maroto, que rompe la disciplina de voto y se pronuncia por el cierre. También el Parlamento de Navarra se pronuncia a favor la moción presentada por Izquierda-Ezkerra pidiendo el cierre ese mismo día, con los votos a favor de Izquierda-Ezkerra, PSN, Bildu y Aralar-NaBai, mientras que UPN se ha abstenido.
  • El día 6, ante el silencio repentino del Ministerio, el CSN envía el expediente de cese aprobado días antes.
Todo indica que Nuclenor y el Gobierno no han llegado a un acuerdo y Garoña cerraría el 6 de julio, como estaba previsto al inicio de esta cronología. A poco más de tres semanas de esa fecha, cabe esperar que no se acumulen nuevos y escandalosos despropósitos en la historia de la central.