miércoles, 22 de junio de 2011

Plan Hidrológico del Miño-Sil oportunidad para 'desagraviar ós nosos ríos'



Central de San Estevo, en el Sil, en la que Iberdrola esta ultimando la ampliación de potencia (Foto: José Paz)
Central de San Estevo, en el Sil, en la que Iberdrola
está ultimando la ampliación de potencia (Foto: José Paz)
Los colectivos ecologistas pretenden poner freno a las obras previstas por las hidroeléctricas, particularmente en las aguas del Sil, donde Iberdrola continúa tramitando o desarrollando las ampliaciones de dos presas, y en el Miño, donde tiene varios proyectos Gas Natural-Fenosa.

Grupos ecologistas, concellos, asociaciones y particulares han presentado 60 alegaciones relativas a demanda del agua, caudales ecológicos, aprovechamientos hidroeléctricos, zonas protegidas o usos recreativos, entre otras. En enero de 2012 se aprobará el Plan Hidrológico definitivo.

Por otra parte, ante la polémica suscitada por la detención de varios activistas de Liberación Animal definidos por los medios como "eco-terroristas", la organización Verdegaia ha declarado que ese calificativo se debería emplear para "los directivos de Ence-Elnosa, sentenciados por los vertidos de mercurio a la ría de Pontevedra, las industrias y ayuntamientos que vierten residuos a los ríos sin tratamiento, a la empresa Ferroatlántica o a Iberdrola por el secado de los ríos Xallas o Sil, el vertido de productos químicos al Umia por parte de Brenntag Química, y tantas otras actuaciones sentenciadas en firme o en proceso".

Así, Adega sostiene que este plan hidrológico es el que debería rematar con esas agresiones y 'correxir as desfeitas de Iberdrola e Fenosa' (que explotan la mayoría de centrales hidroeléctricas). En concreto, propone un plan de restauración y mejora de los ecosistemas fluviales para recuperar el régimen hidrológico natural y la continuidad del río, eliminando los obstáculos que para que las especies acuáticas migratorias puedan moverse por toda la cuenca. Sobre las centrales hidráulicas propone que el plan declare la cuenca 'libre de aprovechamientos', paralizando nuevas concesiones y la ampliación de las existentes.

En un sentido similar se pronuncia la Fundación Germán Estévez, entidad que también ha desarrollado un intenso trabajo de protección de los ríos Miño y Sil. Esta última asociación propone que se paralice la ampliación de las centrales de Belesar y Peares (ambas de Fenosa). Reclama, asimismo, el soterramiento del cableado de alta tensión de Red Eléctrica, Iberdrola y Fenosa, para evitar el impacto ambiental que ocasionan. Otra de sus alegaciones pide que el organismo que emita la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) 'sexa o máis independente posible'.



NO MÁS EN EL CAÑÓN DEL SIL
La Fundación solicita que se rechace la petición de Iberdrola para construir una central de bombeo en el Cañón del Sil, que consiste en instalar una toma de agua en el embalse de Santo Estevo y, a través de una conducción en la ladera de los cañones, subirla a una balsa situada a mayor altura, para turbinarla en momentos de mayor demanda de energía. Germán Estévez, presidente de la citada fundación, sostiene que 'tendo en conta a legalidade', esa instalación nunca se podrá autorizar, opinión en la que también coincide Xan Carlos Fernández, de Adega.

De hecho, la primera ubicación que planteó Iberdrola para la balsa fue rechazada por Medio Ambiente y, aunque la compañía afirma que está buscando otra, cuatro años después sigue sin presentarla.