miércoles, 5 de abril de 2017

Junta de Iberdrola 2017 (Bilbo): celebrando la falta de democracia

Esta semana coincidía en Bilbo la Junta de Accionistas de Iberdrola y una conferencia sobre Transición Energética Democrática con distintos expertos y activistas en varios aspectos relacionados con la democracia energética.


No podía ser más significativo pues Iberdrola representa como nadie los valores contrarios a una concepción democrática de la energía y por tanto de su transición. Porque Iberdrola se torna cada vez más monopólica pero hace además que el modelo energético se vuelva cada vez más monopólico (oligopolio). Iberdrola es potenciadora de una élite, que entiende la energía como elemento desde el que producir beneficio, entiende a los consumidores y usuarios como mero clientes.

Iberdrola potencia la producción a partir de formas sucias y de más impacto en el calentamiento global como el gas con más centrales en México, esta semana anunciaban una nueva en Sinaloa; o la nuclear con su intención de continuar con Garoña (todavía no lo a desechado y recordemos que si lo hace es sólo porque no es rentable!), Almaraz y demás; o de alto impacto ambiental como la hidroeléctrica con su participación en las megarepresas de Belo Monte, Tapajós, Telés Pirés, Baixo Iguaçu, así como las de Sil en Galiza, la última en ser inaugurada este año ha sido la de San Pedro II.
De la misma forma Iberdrola se ha hecho con muchas compañías (Elektro, Coelba, Celpe y Cosern en Brasil) a precio de ganga, como resultado de los ajustes estructurales en esos países. Estos ajustes no son para nada democráticos, pues son las fórmulas empleadas por los países y empresas ricas, por las instituciones financieras internacionales, para resarcir deudas, que a su vez ellas tienen en mayor grado. Los beneficios que allá consigue son a su vez transferidos a su matriz, y de ahí a su núcleo ejecutivo, con lo cual, lejos de ser democrática se consolida como más exclusiva, con claros tintes colonialistas.
Tanto en esos países (como ocurrió en su expulsión de Guatemala o Bolivia por no garantizar el acceso a sectores menos pudientes, pero también en Estados Unidos, Reino Unido, o en el estado español) su primer objetivo es el beneficio sin importarle que muchas personas no tengan acceso a energía básica. No garantizar el acceso a toda la población debe ser entendido como anti-democrático. En el estado en los últimos cinco años (cinco años de crisis) ha realizado dos millones de cortes de luz. En 2016 Iberdrola cortó la luz a 141.703 usuarios. Varios usuarios denunciaron que tras abonar su deuda no se les restablecía el servicio. El tribunal Supremo condenó a Iberdrola por ocultar información sobre los cortes. Entre los casos más sangrantes y recientes el de una familia a la que Iberdrola llevó a los tribunales por pinchar la luz y que se enfrentan a una pena de cárcel 2 meses si no pagan la indemnización.

Pero además de tratarnos como meros clientes, de insistir en que cambiemos nuestro contador con ellos, Iberdrola también utiliza argucias poco aceptables como los contratos sin consentimiento de clientes por los que recientemente fue multada por Competencia. En el estado español además encabeza las listas de reclamaciones de sus clientes, acaparando la mitad de todas las presentadas.

De la misma forma, Iberdrola pertenece al oligopolio eléctrico español, que impone criterios pero también precios, tarifas que suben sin cesar y de una forma opaca. La subida de la factura ha sido constante, coincidiendo además con años de crisis. Sin duda ello repercute en sus beneficios ascendentes y en los sueldo de su director y ejecutivos.

En muchos casos ha operado con la condescendencia estatal, pero en muchas ocasiones estableciendo Iberdrola los criterios, pero sobre todo de espaldas a la ciudadanía. Esta situación es inconcebible en una democracia que se precie.

Además Iberdrola en los últimos años ha utilizado en algunas ocasiones (renovación de permiso de Garoña) una postura beligerante y amenazante con el gobierno español cuando creía que éste no complacía sus intereses. El estar e imponer políticas por encima de gobiernos electos democráticamente es también un atropello de este valor. Iberdrola además pertenece a distintos grupos de presión como UNESA o el Foro Nuclear. Iberdrola fue la española que más dinero destinó a pagos de lobbies en Estados Unidos, aun total de 680.000 dólares en 2016. Igualmente ha sido una de las empresas españolas (además de Telefónica, BBVA y Santander) que más reuniones han tenido con altos cargos de la Comisión Europea con el fin de imponer políticas acordes a sus intereses, lo que es una grave intromisión en las instituciones democráticas.

Además Iberdrola actúa en simbiosis con el poder político mediante las puertas giratorias, que corroboran que esos políticos beneficiaron a empresas como Iberdrola por lo que luego recalaron en ellas, para nuevamente utilizar su influencia en favor de la empresa. Iberdrola es la número uno puertas giratorias en el estado español1.

Iberdrola y el oligopolio han impuesto (lo que es anti-democrático) un modelo energético primando la generación desde ciclos combinados, con la inclusión de las nucleares previas a la moratoria, e hidroeléctrica. El Real Decreto Fotovoltaico 413/2014 es sin duda una vuelta de tuerca de este comportamiento hegemónico impositivo por el que se quita de en medio a pequeños productores fotovoltaicos pero lo que es más grave, se elimina del sistema energético la mayoría de la producción renovable, y sobre todo la solar.

Con Iberdrola también tenemos en Euskal Herria una experiencia dilatada de proyectos que no son consultados a las poblaciones afectadas, o cuya oposición es ignorada. Los ejemplos actuales con la posible re-apertura de Garoña, o de Alamaraz (añadiéndose en este caso la oposición portuguesa) son significativas. También en el resto del estado, con otros proyectos como hidroeléctricos como el mencionado del Sil, el de Jánovas en el Pirineo, etc. y también se replica en los consorcios en los que participa en grandes proyectos como Belo Monte, Baixo Iguaçu, Tapajós, etc, o los parque eólicos de Tehuentepec donde además de oposición nunca se han realizado consultas. Este hecho es mucho más grave cuando se trata (como en los casos citados) de ser las poblaciones afectadas indígenas, en las que la consulta es obligatoria y recogida en las respectivas constituciones. Son violaciones de derechos democráticos que no se nos pasan inadvertidos.

Además Iberdrola es una de las diez empresas que más gases de efecto invernadero (GEI) emitieron en el estado español en 2015, un 28% del total . Estas diez compañías expulsaron 95,2 millones de toneladas de GEI de 339,3 millones de toneladas totales, correspondientes a su producción eléctrica a partir de carbón, gas y nuclear. El calentamiento global es un fenómeno profundamente antidemocrático pues mientras en un lugar se producen emisiones y se enriquecen con ellas, otras, en el Sur, en lugares con condiciones muy adversas como desiertos o sabanas, sufren las consecuencias del cambio climático, o de los fenómenos meteorológicos extremos que destruyen economías completas de forma muy repetitiva.

De la misma forma, son responsables también por las enfermedades producidas por esos gases y emisiones. Unas 7.000 personas mueren en el estado al año a causa de las enfermedades provocadas por la contaminación del aire.

Iberdrola no contribuye económicamente a paliar o compensar por ninguna de estas contribuciones, mientras nunca se duda en divertir beneficios a accionistas y directivos.

Además de lo apuntado tenemos que Iberdrola es una de las compañías que más abusa de una publicidad retorciera y manipuladora, que también debemos entender como antidemocrática.

Por lo que hemos podido comprobar durante estos años, Iberdrola a potenciado la utilización de subcontratas (como Konecta, Outservico, CTC, Elecnor, Eiffage, Eulen, Incoesa, Prodegsa, Tecuni y otras) para obviar responsabilidades laborales, explotar a trabajadores, lo cual en muchos casos (como estos) ha desembocado en grandes conflictos no asumidos por la empresa. Como apuntaba un medio "financia la liga femenina pero las teleoperadoras trabajan en deplorables condiciones" (estrelladigital). Ahora por ejemplo Iberdrola ha congelado el salario de toda la plantilla de su subsidaria de ingeniería y construcción Iberinco (Iberdrola Ingeniería y Construcción) por presuntas pérdidas de esta sección - los beneficios se reparten entre la cúspide pero las pérdidas entre los de abajo.
Con todo ello, en una situación de crisis que afectó también a las energéticas, Iberdrola ha seguido sumando beneficios: en 2016 tuvo beneficios por 2.705 millones de euros, un 11,7% más que el previo año! esperando alcanzar los 3.500 millones de beneficios en 2020. Con tal situación de cortes de suministro, de altas tarifas, de imposición de modelo, de boicot a las renovables, de transferencia de capital de otros países, nada puede ser más antidemocrático que los 2.407 euros la hora que cobra su presidente Ignacio Sánchez Galán o los 115 millones de euros que se van a embolsar los 350 ejecutivos que componen la dirección ejecutiva de Iberdrola.

A unos se les excluye de un derecho básico como la electricidad (pobreza energética) mientras otros se hacen de oro con ella.

1Ángel Acebes (ex-ministro de Interior, ex-secretario general del PP, imputado en los “papeles de Bárcenas” - 216.000 euros anuales), Ignacio López del Hierro, marido de la actual ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal (PP) (75.000 euros anuales), Manuel Marín (ex-presidente del Congreso de los Diputados), Juan María Atutxa (ex-consejero de Interior del País Vasco, PNV) (más de 46.000 euros anuales), Braulio Medel (viceconsejero de Economía de la Junta de Andalucía) (300.000 euros) y Georgina Kessel (ex-Secretaría de Estado de Energía de México).